Dermatólogos especialistas en acné
Tratamientos especializados
Tratamientos especializados
El acné es una afección dermatológica común que afecta principalmente a los adolescentes, aunque puede presentarse en cualquier etapa de la vida. Se caracteriza por la aparición de granos, puntos negros, quistes y espinillas, que suelen concentrarse en la cara, pero también pueden aparecer en otras áreas del cuerpo, como el pecho, la espalda y los hombros. Aunque no es una enfermedad peligrosa, puede afectar a la autoestima de quienes lo padecen, especialmente si las lesiones son visibles o difíciles de tratar.
Existen varios tipos de acné:
El acné se desarrolla cuando los poros de la piel se obstruyen debido a una combinación de exceso de sebo (grasa natural producida por las glándulas sebáceas), células muertas de la piel y bacterias. Esta obstrucción favorece la proliferación de bacterias, lo que a su vez provoca inflamación y la formación de lesiones en la piel.
Además de esta combinación de factores, hay otras causas y desencadenantes comunes, como los cambios hormonales durante la adolescencia, el embarazo o el ciclo menstrual, el estrés, la dieta, el uso de productos cosméticos comedogénicos (que obstruyen los poros) y la genética. La correcta identificación de la causa es fundamental para poder elegir el tratamiento adecuado.
El tratamiento del acné puede variar según la severidad de la afección y las características particulares de cada paciente. En nuestra clínica, trabajamos con un enfoque integral para abordar tanto las lesiones visibles como las causas subyacentes. Los tratamientos dermatológicos más efectivos incluyen:
Un peeling químico es un tratamiento dermatológico que consiste en la aplicación de una solución química sobre la piel para eliminar las capas superficiales y promover la renovación celular. Este proceso ayuda a reducir la obstrucción de los poros, disminuye la producción de sebo y combate la inflamación, factores clave en el desarrollo del acné. Además, los peelings químicos pueden mejorar la textura de la piel y reducir las cicatrices dejadas por el acné.
El tratamiento del acné con láser es generalmente bien tolerado por la mayoría de los pacientes. Durante el procedimiento, es posible experimentar una sensación de calor o un leve escozor en la zona tratada. Para minimizar cualquier molestia, se pueden aplicar cremas anestésicas antes del tratamiento. Después del procedimiento, es común que la piel presente enrojecimiento o inflamación temporal, similar a una quemadura solar leve. Estos efectos secundarios suelen desaparecer en pocos días.
Los resultados del tratamiento del acné pueden variar según la severidad de la afección y el tipo de tratamiento utilizado. En general, es posible notar mejoras en la piel después de varias sesiones de tratamiento. Es importante seguir las recomendaciones de tu dermatólogo y mantener una rutina de cuidado de la piel adecuada para obtener los mejores resultados.